Hay derrotas injustas, que nunca deben producirse; hay resultados extraños y contrarios a lo que se ve en el campo. Hoy en el partido que nos ha enfrentado a La Naranja Mecánica es uno de ellos.
Sólo ha habido un equipo que ha buscado la victoria: Los Tweeties. Los rivales se han limitado a achicar balones y a esperar un golpe de suerte para lograr un resultado favorable a sus intereses.
Y desgraciadamente para los Tweeties, la suerte se ha aliado con La Naranja Mecánica y el infortunio con los Tweeties. De ahí la derrota. De ahí lo abultado del marcador.
Los Tweeties entraron al campo como un vendaval hacia la portería rival, acorralando al equipo contrario, que bastante tenía con achicar las continuas acometidas de nuestro equipo.
Fruto de ese dominio, llegaba, no sin antes más de una ocasión clarísima a favor de los Tweeties, el gol de Jesús.
El equipo se ponía por delante en el marcador, y lejos de contemporizar, el equipo siguió lanzado a por la portería rival. Pero ya se sabe, el que no sentencia, en muchas ocasiones, finalmente termina pagándolo. Y así, cuando apenas quedaban 5´minutos para el descanso, en un contragolpe de La Naranja Mecánica, en su primera y única jugada de ataque, llegaba el empate a uno en el marcador.
De ahí al final de la primera parte, lo cierto es que los Tweeties más con corazón que con cabeza, se lanzaron a por el segundo gol y ocasiones no faltaron, pero la mala suerte y las buenas intervenciones del portero rival evitaban que el equipo se fuera al descanso con ventaja.
La segunda mitad comenzó de la misma manera. Sólo un equipo en el campo: tiros, postes, balones rechazados y, control, mucho control por parte de los Tweeties.
Pero los astros esta vez no iban a estar de nuestra parte. Y otra vez, en un balón sin dueño que Pedro lograba rechazar en primera instancia, terminaba dentro de nuestra portería.
Quedaba poco tiempo y había que remontar.
Difícil tarea que se tornó en imposible al final del encuentro.
Tras 6 victorias consecutivas y 7 partidos sin perder, los Tweeties caían a la lona.
Volvemos al segundo puesto de la clasificación, pero lo que nadie nos va a quitar ya, es el sueño cumplido de haber liderado el grupo tras 13 jornadas de liga.
De aquí a final de temporada, a seguir disfrutando y a seguir haciendo historia.
Y, a partir de ahí, a esperar... quien sabe si el futuro nos dará lo que hoy injustamente nos ha quitado.

