Nuevo partido para enmarcar de los Tweeties. Y eso que a priori, debido a las innumerables bajas que el equipo presentaba, hacía presagiar que el partido iba a ser de lo más complejo.
Pero nuevamente, una disposición excelente en defensa compensada con grandes dosis de calidad en ataque, permitió al equipo llevarse el encuentro con cierta contundencia.
No obstante, el resultado no habla del esfuerzo que supuso lograrlo. El equipo tuvo que luchar de principio a fin para conseguir ganar el partido, eso sí, de manera merecida.
El inicio del encuentro fue un ir y devenir de ocasiones para uno y otro equipo, pero fueron los Tweeties los primeros en abrir el marcador. Una excelente asistencia de Carmelo, fue culminada de manera magistral por Álex, permitiendo a nuestro equipo adelantarse en el marcador.
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| Bernar en portería |
La segunda parte comenzó igual que la primera y, nuevamente, Álex en una jugada extraordinaria desde la defensa ponía al equipo por delante en el marcador.
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| Gonzalo de cancerbero |
De ahí al final, el partido fue un monólogo de los Tweeties. Uno a uno fueron cayendo los goles hasta finalizar el encuentro con un contundente 6 a 2 para nuestros intereses.
Difícil sería destacar a alguien en el partido de ayer; quizá por su despliegue de juego tanto en ataque como en defensa, por ser la persona que en dos ocasiones puso al equipo por delante, deberíamos mencionar a Álex.
Pero sería injusto no acordarse de Gonzalo y Bernar; ambos jugaron de portero y jugador (uno cada parte) y el equipo no sólo no notó el cambio en la portería, sino que, mientras estuvieron en el campo como jugador movieron a los rivales, se desmarcaron y encontraron huecos donde no los había.
Y como olvidarse de Carmelo o Moisés. El primero porque se bregó en ataque durante todo el encuentro y se fue del partido con dos asistencias maravillosas. Y el segundo porque con sus dos goles y con su versatilidad, supo adaptarse al equipo cuando más lo necesitaba.
Pero aún nos quedan tres más. Paco; siempre Paco. Juega poco, pero cuando sale tiene su ocasión, se desmarca como nadie y genera peligro constante. No marcó ningún gol, pero desgastó a los rivales en el tiempo que permaneció en el campo.
Jesús, como siempre fue un auténtico puntal en la defensa. Su corpulencia, su velocidad y su posicionamiento imposibilitó que Hijos de Caín llegaran con peligro a nuestra portería. Si a ello le unimos, su acierto en portería rival, podemos asegurar que tenemos un jugador completísimo para el equipo.
Y sin duda; si el equipo funcionó fue por la gran distribución del equipo dentro del campo y por la precisión constante en los cambios. Tomás, que ayer no disputó un minuto, supo mantener la tensión del equipo en todo momento, logrando que los jugadores que estaban dentro del terreno de juego, desplegaran un fútbol a la altura de un buen reloj suizo.
Por último, no sería esta una crónica perfecta si no nos acordáramos de Diego, Fidel y Katia. Los tres, en vez de quedarse en sus respectivos hogares viendo El Partido Malo (Madrid-Barsa), decidieron acudir al campo a animar al equipo y a apoyarnos en nuestra victoria.
Seguro más de uno hubiera preferido ver El Partido Malo que a los Tweeties. Allá ellos.
Gracias afición.
Gracias a los asistentes al partido.
Gracias Tweeties.
El sábado más.





